En este artículo veremos el APEGO desde su influencia en la vida adulta con el objetivo de que entiendas el por qué te relacionas como lo haces, no sólo como ejercicio de autoconocimiento, sino como un primer paso para la construcción de relaciones sanas y funcionales, sobre todo, la relación contigo misma.
¿QUÉ ES EL APEGO?
El vínculo de apego es la relación afectiva, especial y única que se establece entre el bebé y quienes le cuidan (mamá, papá, cuidadores), es la base de un desarrollo psicológico saludable e influye en la seguridad emocional y en la forma de relacionarse con los demás.
Según cómo lo hayamos vivido, se establecerá en nosotros un determinado patrón que condicionará nuestra forma de crear vínculos emocionales, lo que influirá en las futuras relaciones que se establezcan durante la vida y por supuesto, marcará la relación que tengamos con nosotros mismos.
TEORÍA DEL APEGO
Fue desarrollada por el psiquiatra británico John Bowlby en los 60´s. Esta teoría se centra en las relaciones y los lazos que se establecen entre las personas, especialmente en las relaciones a largo plazo, incluidas las relaciones entre progenitores e hijos y entre parejas románticas. Para Bowlby nuestra autoestima, la capacidad de controlar nuestras emociones y la calidad de nuestras relaciones se ven afectadas por nuestro estilo de apego.
El tema central de la teoría del apego es que los cuidadores principales que están disponibles y respondan a las necesidades del bebé de manera adecuada, permiten al niño desarrollar una sensación de seguridad. El bebé sabe que puede confiar en su cuidador, lo que crea una base segura para que el niño explore el mundo.
Mary Ainsworth comienza a colaborar con Jhon Bowlby y a observar a los niños. A Mary Ainsworth le fascinó observar como el impulso infantil de explorar el entorno (la capacidad de jugar y aprender) se incrementaba o desaparecía en función de la presencia o ausencia de la madre. Descubrió que la presencia de la figura de apego principal bastaba para que el niño se desenvolviera con soltura por un entorno a priori desconocido y lo explorase con confianza. A esta presencia la denominamos base de seguridad.
Base de seguridad: sentimiento de tranquilidad que nos infunde sabernos respaldados por alguien en quien podemos confiar plenamente en caso de necesidad. La existencia de una base de seguridad constituye un requisito necesario para que un niño desarrolle las facultades de explorar, crecer y aprender.
Ainsworth comienza a perfeccionar sus estudios y crea el EXPERIMENTO DE LA SITUACIÓN EXTRAÑA, probablemente sea el experimento más importante que se ha llevado a cabo jamás en relación con la teoría del apego. Se basa en las conductas de aproximación, contacto, evitación y resistencia de los niños en situaciones de separación y reunión con sus figuras de apego.
*La teoría fue ampliada más tarde por otros investigadores. El conjunto de relecturas, comentarios y adiciones es el resultado de la teoría del apego que conocemos en la actualidad.
ESTILOS DE APEGO
Hay 4 estilos de apego diferentes que surgen en respuesta a la atención que reciben los niños de sus progenitores o cuidadores durante la infancia: Apego seguro y se distinguen tres tipos de apego inseguro, ambivalente, evitativo y desorganizado.
APEGO SEGURO
INFANCIA
Los padres o cuidadores de niños con apego seguro tienden a jugar más con el niño y reaccionan más rápidamente a sus necesidades.
Los padres o cuidadores consiguen ajustarse al equilibrio entre la necesidad de protección y de libertad de los bebés: les dejan explorar a su aire pero con seguridad, y a la vez están ahí para todo lo que necesiten, tanto material como afectivamente.
ADULTEZ
Los adultos que desarrollaron esta forma de apego poseen la confianza de que sus necesidades serán cubiertas sin temer al abandono, creen de forma innata en la bondad de la gente, no tienen dificultades a la hora de pedir ayuda o buscar apoyo, son capaces de delegar tareas y trabajos, poseen mayor independencia, saben establecer limites y mantenerlos en el tiempo, gozan de una mejor regulación emocional, mayor empatía y estabilidad emocional.
Otras características clave de las personas con apego seguro incluyen tener una alta autoestima y autoconfianza, disfrutar de relaciones íntimas y la capacidad de compartir sentimientos con otras personas.
APEGO AMBIVALENTE.
INFANCIA
El apego ambivalente está relacionado con la baja disponibilidad de padres o cuidadores. El niño teme lo imprevisible de sus interacciones con ellos, dado que algunas veces fluyen bien y otras traen consigo experiencias desagradables. El hecho de no saber qué esperar le lleva a desarrollar alteraciones ligadas a la ansiedad.
Los niños que tienen un apego ambivalente tienden a desconfiar mucho de los extraños, muestran una angustia considerable cuando se separan del progenitor o cuidador y no parecen tranquilizados ni reconfortados por el regreso de éste.
En algunos casos, el niño puede rechazar pasivamente al progenitor o cuidador o bien puede mostrar abiertamente una agresión directa hacia él o ella.
ADULTEZ
De adultos, aquellos con un estilo de apego ambivalente, por lo general, se sienten reacios a acercarse a los demás ya que le producen desconfianza.
Se preocupan de que su pareja no corresponda a sus sentimientos ya que tienen un gran miedo a ser abandonados. Esto lleva a rupturas frecuentes.
Estas personas se sienten especialmente angustiadas cuando una relación termina y es habitual en ellas desarrollar dependencia en sus relaciones de pareja.
APEGO EVITATIVO
INFANCIA
Los niños con un estilo de apego evitativo aprenden que no pueden esperar gran cosa de sus cuidadores y muestran una tendencia a la evitación de las experiencias sociales.
Tienden a evitar a los progenitores y cuidadores (especialmente pronunciada después de un período de ausencia). Puede ser que no rechacen la atención de los padres o cuidadores, pero tampoco buscan su consuelo ni contacto con ellos.
Los niños con un apego evitativo no muestran preferencia entre un progenitor y un completo desconocido.
ADULTEZ
De adultos, dado que les cuesta confiar en los demás, tienden a centrarse en ellos mismos.
Tienden a tener dificultades con la intimidad y las relaciones cercanas. Dificultad y poco interés a la hora de demostrar afecto. Estas personas no se suelen implicar emocionalmente en las relaciones y experimentan poca o ninguna angustia cuando una relación termina. A menudo evitan la intimidad valiéndose de excusas.
Otras características comunes incluyen la incapacidad de apoyar a las parejas durante los momentos estresantes y la incapacidad de compartir sentimientos, pensamientos y emociones con sus parejas.
APEGO DESORGANIZADO
INFANCIA
Los niños con un estilo de apego desorganizado muestran una clara ausencia de apego. Sus acciones y respuestas a los cuidadores son, a menudo, una mezcla de comportamientos que incluyen la evitación o resistencia.
Estos niños pueden parecer aturdidos, confundidos o aprensivos en presencia de un cuidador.
Los progenitores o cuidadores que actúan como figuras de miedo y tranquilidad al mismo tiempo, para un niño contribuyen a un estilo de apego desorganizado debido a que el niño se siente consolado y asustado por sus figuras de sostén, esto le produce confusión. El niño se encuentra con un dilema horrible: sus instintos de supervivencia lo que le dicen es que huya para estar a salvo pero resulta que la seguridad sólo la puede tener de la persona que le está asustando. Es por esto por lo que Mary Main llama a este tipo de apego el “miedo sin solución”.
Los niños con apego desorganizado a la edad de 6 años podrían asumir un rol parental y hasta actuar como cuidadores de los progenitores (parentalización)
ADULTEZ
Un apego desorganizado es un apego ansioso-evasivo (ambivalente-evitativo), es decir, tienes ambos estilos en uno solo.
El adulto con apego desorganizado en una relación de pareja su nivel de evasión, huida y de necesidad de alejarse es alta y a la vez, su ansiedad por miedo al abandono o a no ser correspondido es elevada.
Es probable que se hagan muy dependientes de sus parejas cuando se sientan rechazadas, pero también se sientan atrapadas cuando están muy cerca emocionalmente de ellas. Pareciera que no hubiese una sincronización entre ellas y sus parejas.

CÓMO TRABAJAR EN UN APEGO SEGURO
El tipo de apego que hayas desarrollado en la infancia NO tiene que definir para siempre el modo en el que te relacionas con los que quieres en tu etapa adulta. Si identificas cuál es tu estilo de apego, podrás entender los mecanismos de defensa que has desarrollado para protegerte de un dolor que pertenece a tu niño interno.
El primer paso es identificarlo, de este modo podrás hacer frente a las inseguridades y miedos en los que se apoya tu patrón de comportamiento. Una vez identificado, te resultará más sencillo hacerte de consciente de tus reclamos, exigencias y expectativas puestas en el otro.
A partir de ahí, trabajar para hacerte responsable de tu niño herido , darle todo aquello que estás buscando fuera y en los demás, comenzar a trabajar en ti para desarrollar un apego sano y funcional y poder gozar de relaciones satisfactorias.
Te propongo responder a algunas preguntas que te ayudarán a hacerte consciente de cómo vives algunas de las características del APEGO SEGURO en cada una de tus relaciones y en especial, contigo mism@:
- AFECTO. Quién no recibió afecto por parte de sus padres/cuidadores se quedaron carentes de él. Hoy es una necesidad que se manifiesta por exceso o por defecto.
- ¿Cómo te demostraron afecto?
- ¿Cómo se demostraba en tu hogar?
- ¿Cómo te lo demuestras a ti mism@?
- ¿Hoy lo buscas o lo rechazas?
- ATENCIÓN. Es igual de disfuncional haberla recibido en exceso que no haberla recibido. Es tan vital recibir atención que elaboramos un sin fin de estrategias para conseguirla.
- ¿Cómo ganas la atención de los demás?
- ¿En quién te conviertes para recibirla?
- ¿Cómo te prestas atención a ti mism@ y en qué medida?
- ACEPTACIÓN Y AUTENTICIDAD. Si te comparaban con otros, si tuviste que reprimir demasiadas conductas, pensamientos, deseos… Si tuviste que aprender a ser otr@ para estar con tus cuidadores.
- ¿Quién fingiste ser para ganarte la aprobación de tus cuidadores?
- ¿Qué máscara te sigue a día de hoy?
- ¿Sabes quién eres realmente?
- ¿Qué haces para conocerte?
- ¿Te aceptas y eres capaz de ser auténtico?
- LEALTAD. Sentirte cuidado, apoyado, seguro y confiado en que no te iban a traicionar.
- ¿Te eres leal a ti mism@?
- ¿Cómo es de importante para ti el valor de la lealtad?
- ¿En qué medida condiciona tus relaciones?
- ¿Qué es para ti la traición y cómo la vives?
- ¿De qué formas te traicionas a ti mism@?
- ADMIRACIÓN. La forma en la que te demostraban y sentías lo orgullosos que se sentían de ti, de tus logros, de tus avances.
- ¿Cómo celebras tus logros y avances?
- ¿Te relacionas con personas que te alientan y admiran?
- ¿En qué medida te sientes orgullos@ de ti?
- ¿Cómo te lo demuestras?
- APRECIO. Cómo de importante te hicieron sentir, cómo sentías que te valoraban…
- ¿Cómo de valorad@ te sentiste?
- ¿Cómo te lo demostraban?
- ¿Cuáles son tus mayores reclamos hoy?
- ¿Qué lugar ocupas en tu lista de prioridades?
- ¿Cómo te reconoces tu valía?
El objetivo no es otro que CONOCERTE, ENTENDERTE y que comiences a ATENDERTE, a darte TÚ todo eso que buscas y reclamas de los demás. Esto te garantiza crear relaciones conscientes.
Nuestras figuras de apego hoy, son aquellas con las que tenemos un vínculo emocional profundo y sabremos quienes son respondiendo a las preguntas:
- ¿Con quién me siento en casa?
- ¿Quiénes son las personas más importantes de mi vida?
- ¿A quién acudo cuando tengo un problema o cuando me siento mal?
Nuestras heridas de apego, pueden ser más o menos profundas, pueden estar anestesiadas durante años, pero existe un escenario en el que inevitablemente volvemos a enfrentarnos a ellas: el vínculo de pareja.
¡Ahí, no vemos las cosas como son, sino como aprendimos que eran!
Nuestro cerebro está programado para la conexión con otros, pero las experiencias vinculares inseguras o traumáticas lo reprogramaron para la protección. Por eso, las relaciones sanas son difíciles para quienes han experimentado heridas de apego, llegan a la adultez amando con dificultad, temor y a la defensiva. Con esos mismos escudos protectores aún activos, que hoy adoptan formas de ansiedad excesiva o de evitación a la intimidad.
La teoría de apego nos da un marco, un mapa más en el que buscarnos. Nos ayuda a mirar en lo familiar, en lo que era “lo normal” y nombrarlo. Reconocer aquello qué nos faltó, el cómo nos adaptamos a esas carencias, cómo ahora podemos cubrir esos vacíos y volver a restablecer nuestro programa original para poder crear vínculos adultos sanos y seguros.
Para hacer el trabajo creé «Heridas de apego. Cómo aprendí a vincularme y cómo desaprenderlo»

74 páginas llenas de recursos y prácticas de integración. Una guía para consultantes y terapeutas
¿Qué encontrarás en esta guía?
• Confianza primordial. El primer vínculo
• Sistema nervioso y sus respuestas
• Inseguridad emocional
• Estilos de apego
• Teoría del apego
• Cómo se relacionan los diferentes estilos de apego
• Cómo aprendí a vincularme y cómo desaprenderlo
• Trabajar en un apego seguro
• Autonomía vs autosuficiencia
• Nacimos dependientes
• Heridas de dependencia
• Autonomía vs autodependencia
• Recursos extra
Y más recursos complementarios.
*Al igual que el resto de recursos de mi web, lo descargas en formato PDF. Pensado para imprimir y comenzar a trabajar.
De corazón espero, que todo lo que comparto, te ayude a iluminar allí donde más oscuro se ve.
Un abrazo.
Manual de autosanación: «HERIDA. Comprender y sanar a mi niña interior» Un viaje a tu interior que se compone de 30 capítulos y 13 anexos. 594 páginas que te ayudarán a identificar tus propias capas de dolor, de qué se compone cada una de ellas, que entiendas la función que cumplieron y de qué te intentaron e intentan proteger, qué las detona y cuál es su secuencia.
Herramientas de vida: «TRABAJAR EN MÍ». Una guía que te ayuda a identificar y transformar cada uno de los comportamientos y conductas que te vienen saboteando, en recursos que te impulsen y te ayuden a ver tu realidad desde otro lugar.
¡Únete al canal de TELEGRAM! Un espacio en el que te compartiré herramientas y recursos para reflexionar, crecer y evolucionar juntas. Espero que se convierta en esa ventana dónde poder encontrar un poquito de luz que ilumine allá donde más oscuro se ve.
Te acompaño en tu proceso: Te acompaño en ese viaje hacia lo más profundo de ti, a ir soltando todo lo que no te pertenece, a ir poniendo luz a esas partes que tuviste que esconder, ir renunciando a la esclavitud de la aceptación de otros, volver a sentirte segura siendo tú. Sentirte adulta, aceptarte y poder darte la incondicionalidad legítima que un día quizás no recibiste y que aún hoy estás necesitando. Pregúntame sin compromiso.
Conoce todas las herramientas y recursos que he creado para ti. Comienza el camino del autoconocimiento, aprende a indagar en ti, a observarte, escucharte, atenderte… Comprende porqué ves el mundo como lo ves y todo lo que puedes hacer al respecto. Tienes todo en la pestaña «recursos».
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