Hace un par de meses publiqué el siguiente post en mis RRSS:

“Tu entorno en general habla de ti, de lo que te está ocurriendo dentro y de toda tu información inconsciente. Con la simple pregunta: ¿qué me está mostrando la vida? ya puedes sacar la punta de algún hilo del que tirar”.

 

En este post te invité a no quedarte en lo obvio, a leer entre líneas, a rascar la superficie y mirar qué hay detrás de todo lo que me rodea, de mis reacciones, de las experiencias y situaciones que repito en mi vida. He sentido que me quedó pendiente profundizar un poco más en esta idea y de ahí este artículo.

Antes de continuar… 

Aclarar que NO se trata de hacernos CULPABLES, se trata de llegar a la CAUSA que, como efecto, crea lo que tengo ante mí para así  HACERME RESPONSABLE de la parte que me toca. Tras la pregunta “¿qué me está mostrando la vida?” pregúntate “¿PARA QUÉ?”.

Para continuar recuerda:

  • Mirar más allá de lo obvio
  • Abrir tu mente.

 

4 CLAVES PARA SANAR TU VIDA.

 

RESPONSABILIDAD Y CONSCIENCIA.

Responsabilizarme de que lo que veo fuera es un reflejo de mi interior, que lo que hay fuera son resultados y efectos de una causa que yo he creado. Partimos de la base que lo que hay fuera es un reflejo de lo que hay dentro, nuestro mundo interno crea nuestro mundo externo y si queremos cambiar el exterior tenemos que empezar por cambiar el interior.  

Si no me responsabilizo estoy dando la responsabilidad, es decir, estoy cediendo mi poder, me estoy diciendo que yo no puedo hacer nada. Esto nos posiciona como VÍCTIMAS y el victimismo nos sumerge en un bucle de insatisfacción constante.

Es importante concienciarse y sobre todo responsabilizarse. Esto a muchas personas les cuesta asimilarlo, pero lo crean o no, en cierto grado si está fuera lo hemos creado, ya sea de forma consciente o inconsciente.

 

  • Hay guerras fuera, hay que preguntarse si las hay en nuestro interior. 
  • Hay conflictos fuera, hay que preguntarse si hay conflictos en nosotros.
  • Hay engaños, de qué forma me estoy engañando.

 

Y así, con todo lo que te muestre tu realidad. Lo que hay fuera simplemente es información de mi estado interno, de modo que si me quiero sanar miraré fuera a ver qué me está reflejando. Se manifestará en forma de situaciones y personas, por eso se dice que es a través de nuestras relaciones interpersonales la mejor manera que tenemos de conocernos. 

Será principalmente a través de la relación con nuestros padres (espejo origen) y a través de nuestra pareja. 

 

¿Cómo?

En la pareja, por ejemplo, la información está en cómo se está comportando conmigo, su comportamiento y lo que yo percibo, será un fiel reflejo de mi interior. La pareja viene a hacerte consciente de aquello que está pendiente de ser sanado en ti de manera inconsciente, recuerda que nuestro subconsciente abarca entre 95-98% de nuestra mente. Todas las parejas que tengas serán las perfectas para ese momento de tu vida en el que llegan.

Esto no quiere decir que me tenga que quedar en la relación, significa que recojo la información, eso que me está mostrando, y la integro para poder sanar porque pertenece a algo que me corresponde aceptar, descubrir, soltar, perdonar, equilibrar, desarrollar… en definitiva, sanar de alguna manera.

Si mi pareja me muestra conflicto significa que en mi totalidad, mi vida o vidas pasadas, existe un registro de conflicto.

Cuando nos molesta, altera, enfada, desagrada o violenta la conducta de otra persona, ya sea por sus actos o sus palabras, estamos identificando una herida o asunto pendiente de nuestra consciencia que es especialmente sensible a ese acto o esas palabras. Así funciona la Ley del espejo

El núcleo familiar es donde se manifiesta más intensamente esta ley, especialmente en hermanos, padres y sobre todo en los hijos. Esto es así porque, al existir una historia común, se reconoce en conductas o comentarios muy sutiles aquello que más tememos u odiamos de nuestra propia personalidad.

Esto se aplica a las experiencias y situaciones que estamos viviendo, todo eso es información acerca de mi estado interior y para el universo es una ley, “ley de correspondencia”, uno de los siete principios herméticos, que afirma «como es arriba es abajo y como abajo es arriba», estos principios fueron escritos en un documento llamado Kybalión en 1908.

La ley de la correspondencia dice que el plano mental se relaciona con el plano físico, como es uno es el otro. Si tu mente es desordenada en consecuencia tu alrededor será desordenado y viceversa, si ves que alguien tiene su cuarto desordenado puedes estar seguro de que tiene una mente desordenada ya que «como es arriba es abajo y como es abajo es arriba».

 

La ley de la correspondencia establece que tu mundo exterior no es más que un reflejo de tu mundo interior, como es dentro, es fuera. Tu realidad actual es un espejo de lo que está sucediendo dentro de ti, es el resultado de tu pensamiento interno más dominante.

 

Prometo un artículo acerca de estas leyes, pero por ahora quédate con esta porque te será de gran ayuda.

inconsciente 1

“Es nuestra responsabilidad hacernos conscientes de todo nuestra información inconsciente e integrarla para vivir en coherencia con todo eso que realmente somos y necesitamos”.

 

ACEPTAR Y AGRADECER.

Al hilo de la anterior, no solo se trata de responsabilizarme de esa información sino de aceptarla.

“Lo que aceptas te transforma; lo que niegas te somete”. Carl G. Jung 

No se trata de estar de acuerdo ni de resignarnos, se trata de aceptar que me pertenece, que esa información externa habla de mi estado interno, de mi información inconsciente y de eso que no había visto o incluso no había querido ver. 

 

“Hasta que no lo vea y lo acepte, se repetirá una y otra vez la misma situación, experiencia o conflicto”.

 

Aceptar la información, hacerte consciente de la causa, agradecer al maestro (al otro) por hacer de mensajero e integrarla para sanarla. Lo siguiente es pasar a la acción, CREAR EL CAMBIO. 

Podría pasar que descubro que mi pareja me está mostrando mi herida de abandono y que mi relación no es funcional. Mi cambio será romper esa relación porque, a pesar de ser mía la responsabilidad de sanar mi herida, no quiero vivir en una relación que no funciona y que me hace daño. Acepto la información que me trae, la agradezco pero no la elijo.

Otro ejemplo muy recurrente es vivir en entornos de crítica, puede ser en el trabajo o entre amigos, esto no tiene porque significar que tú critiques (o sí), puede tratarse de una herida no sanada de traición. Sea como sea, vuelvo a insistir en no quedarnos en lo obvio y mirar más allá, quizá lo que debes trabajar es tu miedo al rechazo, la aceptación o autoaceptación, o quizás es la necesidad de aprobación. Podría tratarse de los demás hacia ti o a la inversa. Sólo tú tienes la respuesta.

 

  • ¿La vida me muestra carencia?
  • ¿Me muestra injusticia? 
  • ¿Me muestra luchas y conflictos?

 

Sea lo que sea, tira de ahí porque viene de tu inconsciente. 

Comienza a cambiar tu patrón mental y a elegir de forma consciente lo que quieres crear en tu vida.

No olvides las 4 claves:

  1. Responsabilidad
  2. Consciencia
  3. Aceptar
  4. Agradecer

 

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