Volver a conectar contigo y devolverte tu AMOR y presencia, es un proceso que puede ser costoso y muy doloroso. Trazar la ruta de vuelta pasa por conocer el camino por el que te «perdiste a ti mismo», un proceso en el que, como siempre digo, necesitamos mucho MAITRI. Una palabra del sánscrito utilizada en el budismo. Es una práctica, una actitud hacia uno mismo: «Amistad incondicional hacia uno mismo».
El MAITRI impulsa la autoindulgencia, la autocompasión y la amistad incondicional con nosotros mismos. Busca mirar hacia nuestro interior con compasión, para así, poder vivir con bondad, gentileza y paz. En este proceso de contemplación interior vamos tomando conciencia de lo que somos y hacemos, sin juicios, sin críticas, sin rechazo. Es autovaloración y autoaceptación plena.
Al principio requiere de una práctica intencional, que sostenida en el tiempo, termina siendo nuestra forma de relacionarnos con nosotros mismos, con los demás y de vivir.
APRENDER A ENAMORARTE DE TI
Dos claves:
1. No podemos querer genuinamente lo que no conocemos y lo que no tratamos («el roce hace el cariño»).
2. El amor es acción = amar es cuidar (en todos los sentidos).
Este proceso no se trata de «pensar diferente», se trata de transformar desde la raíz. Desde el sistema operativo: tu sistema nervioso. Desde lo que tu cuerpo recuerda y cómo se regula. Es incómodo, es profundo, y es el único camino hacia la verdadera libertad.
Es terminar con la lucha interior y aprender a habitar un cuerpo que ya no está en guerra consigo mismo, a confiar en un sistema que antes solo buscaba adaptarse y encajar en expectativas ajenas. Es aprender a darme el amor incondicional que no sentí, que legítimamente me corresponde y aún hoy sigo necesitando.
Esto no es lineal, no es rápido, y tampoco es mágico. Es constancia, es compromiso, es voluntad, es entrenamiento diario. Es biología, es somática y es un camino hacia la libertad interna.
✍🏼Te dejo algunas indicaciones y prácticas diarias para cultivar esa mirada amorosa hacia ti, reconstruir tu autoconcepto, autoimagen, tu sensación de valía, … espero te sirvan para crear tu mapa de amor propio y la hoja de ruta de vuelta a ti:
AUTORRECONOCIMIENTO
– Aprender a registrar todo eso que sí hago bien, que sí he logrado, por lo que sí me he esforzado, lo que sí he intentado, logros, felicitaciones, …
📝Ejercicio diario:
- ¿Qué es eso por lo que me felicito hoy?
- ¿Qué he logrado hoy?
- ¿Qué me agradezco hoy?
*El hecho de saber que habrá un momento en el día en el que tendrás que registrar en papel ese logro o autorreconocimeinto, se convierte en un mandato para nuestro SAR y corteza cingulada que se pondrá manos a la obra durante el día monitoreando todo para captar esos momentos/gestos/estímulos/conductas/logros por los que me pueda sentir orgullosa o simplemente bien conmigo misma.
DIÁLOGO INTERIOR
Cuida cómo te hablas. ¡Háblate bonito! ¡Sé tu amiga incondicional!
- ¿Cómo me estoy narrando lo que sucede?
- ¿Qué otra forma hay de verlo?
- ¿La forma que tengo de contarlo me deja en lugar de víctima o me impulsa?
- ¿Cómo me estoy tratando?
- ¿Estoy siendo amable y justa conmigo?
- ¿Qué sí puedo hacer?
- ¿Qué necesito ahora?
- ¿Qué le diría a una buena amiga?
- ¿Qué pensamiento haría que me sintiera mejor?
AUTORRESPETO
Hablamos de límites. Y esto engloba todas las anteriores.
- ¿Cómo afecta esto a mi reputación interna?
- ¿Estoy siendo mi aliada o mi enemiga?
- ¿Esto respeta mis límites?
- ¿Me estoy dando de más?
- ¿Cómo me lo puedo hacer más sencillo?
- ¿Esto me da paz o me la quita?
*Los límites también han de ponerse a esas partes de ti más punitivas y críticas: la exigente, torturadora, culpadora, avergonzadora, la que se compara, ….
AUTOCUIDADO
Todo lo anterior funciona como autocuidado, pero en este punto ampliamos a la zona de hábitos contemplando todas las dimensiones: física, mental, emocional y espiritual.
Desde lo más básico, como por ejemplo aguantarse las ganas de ir al baño o la sed – porque estás «ocupada produciendo»-, hasta permitirme momentos de no hacer absolutamente nada.
Cuida como ejercitas y mueves tu cuerpo, cómo lo nutres, aseo personal, cómo cuidas tu entorno (dormitorio, casa, zona de estudio …), la información que consumes (¿te aporta o te altera?, ¿te genera ansiedad o te calma?, ¿te aporta energía o te la quita?), cómo hablas de los demás, cómo hablas de ti, …
📝Ejercicio de reflexión:
- ¿Cómo es para ti ser cuidada?
- ¿Cómo cuidas tú?
- ¿Cómo te cuidas tú?
Define acciones o gestos concretos y específicos.
*Tienes que cuidarte hasta de ti, de tus partes autodepredadoras.
AUTENTICIDAD
Nuestras heridas se pueden resumir en la instauración en nuestro interior de un mandato muy claro: «no puedo ser yo mismo», y todo el trabajo que te propongo aquí deseo te lleve a darte a luz de nuevo, para permitirte al fin SER.
La no autenticidad nos genera mucho sufrimiento
Para poner un poco de contexto te comparto un trocito de mi libro «Herida. Comprender y sanar a mi niña interior»👇🏼
¿De quién son?, ¿En base a quién o qué las he construido?
¿Es lo que quiero realmente?, ¿Para qué?
¿Quién considero que debo ser y por qué?
¿Qué pienso acerca de mí?
¿Qué siento acerca de mí?
¿Qué opina la gente que me quiere?
¿Cómo me condiciona/limita eso?
¿Qué necesito realmente? (reconocimiento, aceptación, afecto, ser visto, sentirme necesitada…)
¿En qué medida me lo doy yo?, ¿Qué estrategias utilizo hoy para conseguirlo?
DISPONIBILIDAD EMOCIONAL
Disponibilidad emocional contigo misma. Incluye dedicarte atención consciente, respetarte profundamente y crear un espacio interno donde te sientas válida y sostenida.
📝Chequea las siguientes características y revisa en qué medida están presentes en la relación que tienes contigo misma:
1.Presencia. Estar aquí y ahora contigo misma (la respiración consciente te ayuda con esto)
2.Escucha. Atender tus necesidades internas
3.Validación. Honrar tus emociones y experiencias (me permito decepcionar a otros cuando eso implique traicionarme a mí, me permito no estar a la altura de expectativas ajenas) **Solo tú conoces toda tu historia y experiencia.
4.Respeto. Mantener límites saludables (los límites también te los debes poner tú: a la perfeccionista, a la que se compara, a la que se critica, la que se posterga, …)
5.Foco. Centrar tu energía conscientemente. ¿A qué le presto atención?, ¿qué es eso que no estoy pudiendo ver?
**Para ampliar y profundizar en el trabajo con los límites ➡️ «Mis líneas de dignidad. Aprender a poner límites»
El trabajo es todo lo contrario a luchar contra esas partes que te gustan un poco menos de ti o que sientes que te limitan o bloquean, sino darles todo ese amor que no pudieron recibir, mirarlas con una mirada que no encontraron la de «todo está bien contigo, no hay nada malo en ti».
Es una práctica diaria de reconocimiento, algo constante, para poder ir creando nuevos caminos neuronales. Una práctica que te devuelva tu sentimiento de suficiencia, de dignidad y de valía. Construir la certeza de «puedo contar conmigo», «estoy segura y a salvo en mi piel», «estoy de mi lado».
Este trabajo comienza por conocerte, desde una mirada limpia, desprovista de etiquetas y juicios que no te permiten contemplar quién eres realmente. Puedes comenzar por lo más básico: tu diálogo interno, cuidando las palabras con las que te defines y te hablas.
- ¿Cómo hablas de ti?
- ¿Qué piensas de ti?
- ¿Con qué términos te refieres a ti?
- ¿Qué piensas de ti?
- ¿Qué sientes por ti?
RENOVAR LA IMAGEN Y EL CONCEPTO QUE TIENES DE TI
Hagas lo que hagas, el objetivo es actualizar la imagen y el concepto que tienes de ti, lejos de condicionamientos, máscaras, mecanismos de protección, etc.
La persona que eres hoy ¡ya no es la misma que fue! ¡¡Re- conócete!!
Es hora de actualizar la imagen, el concepto y la idea que tienes de ti. Voltea un ojito hacia dentro y observa toda la luz que hay en ti. Recuerda todo lo que has logrado «a pesar de …», todo lo que has construido, … Tómate el tiempo de conocerte de nuevo, con una mirada justa, limpia y amorosa hacia ti, hacia todo lo que has construido, trascendido y logrado.
📝¿Qué me gusta?, ¿con qué disfruto?, ¿qué es importante para mí?, ¿cómo le doy espacio en mi vida?, ¿con qué disfruto?, ¿cuánto tiempo le dedico?, ¿qué cosas me hacen sentirme bien conmigo?, ¿junto a qué personas siento que puedo ser yo?, ¿junto a quiénes no?, ¿con quién elijo pasar tiempo?, ¿con quiénes no?, ¿qué sí elijo, qué no? …
- ¿Qué es eso que deje de hacer y tanto me gustaba?
- ¿Qué partes de mí necesito rescatar?
- ¿Cómo voy a darles espacio y lugar en mi presente?
- ¿De qué forma? (Acciones concretas)
- ¿Cómo puedo cultivar la ilusión, la creatividad, la imaginación, …?
Tu cerebro está diseñado para adaptarse a lo que experimenta con mayor frecuencia. A través de un proceso llamado neuroplasticidad, las conexiones neuronales se fortalecen cada vez que repites un pensamiento, una emoción o una conducta. No distingue si eso que repites te hace bien o mal; simplemente lo automatiza.
Por eso, más que tus intenciones, lo que realmente moldea tu mente es aquello que practicas diariamente, incluso en lo más pequeño: cómo te hablas, qué crees de ti, qué eliges hacer cuando nadie te ve…
A nivel psicológico, esto explica por qué muchas personas sienten una desconexión entre lo que desean y lo que viven. Pueden querer paz, amor propio o relaciones sanas, pero si internamente repiten crítica, miedo o rechazo, su cerebro se entrena en eso.
Es como si estuviera aprendiendo un idioma: no importa cuál quieres hablar, sino cuál practicas todos los días.
Con el tiempo, lo repetido se vuelve automático, familiar… y hasta cómodo, aunque duela. Por eso cambiar implica mucho más que intención: implica constancia, repetición consciente y paciencia.
Y en un nivel más profundo, esto conecta con la idea de que la transformación real ocurre desde dentro hacia fuera, a través de hábitos que alinean lo que piensas, sientes y haces.
No basta con desear ser una mejor versión de ti; necesitas encarnarlo en lo cotidiano. Cada pequeño acto repetido: tus hábitos, elegir hablarte con verdad en lugar de juicio, actuar con amor en lugar de impulso, sostener lo que sabes que es bueno, va formando una identidad.
Con el tiempo, no solo cambias lo que haces, sino quién eres. Porque aquello que repites, termina construyéndote.
📝NO OLVIDAR:
– Tienes una Humana a tu cargo (TÚ): ¿Cómo elijo cuidar de ella? (Contempla todas las áreas de su vida y todas sus dimensiones)
*Comienza desde el «háblate bonito», «háztelo sencillo» y «elige tu difícil».
Esa humana eres tú: ¿por qué no la ayudas a advertir todo lo bueno que tiene y hay en su vida?
– Los pensamientos son solo propuestas que hace tu mente, no son la realidad. El cerebro registra todo lo que sucede fuera y dentro, y compara con experiencias pasadas «¿qué venía después de esto?», así que recuerda: Hoy ya no eres la misma, tienes más recursos: «hoy elijo responder distinto»
5-4-3-2-1 ¡¡ACCIÓN!!
Recurso complementario:
🎙»Automaternaje: desarrollar nuestra madre interna» – Soy humana
https://open.spotify.com/episode/6mhZIt1hWwpsPwhyiC6u92?si=MS_sr-PZStC8wzz7AEe5HA
Todo lo que eliges hacer hoy, es para tu yo de mañana.
Todo lo que tienes hoy, lo eligió tu yo de ayer.
¿Qué estoy eligiendo? (Lo que no cambio, lo elijo. No elegir también es elegir)
Esta es la base del amor propio: valorar, comprender y agradecer a nuestro yo de ayer, y actuar en pro de mi yo de mañana.
✍🏼Te invito a que te tomes el tiempo de responder por escrito y a mano cada una de las preguntas que te propongo. Escribir es una herramienta con un poder autocurativo enorme.
La palabra nos ayuda a comprender, a liberar la energía atorada en el cuerpo, a «masticarlo» para poder procesarlo, digerirlo (como aquel alimento que se quedó indigesto).
La escritura está muy ligada a la terapia, de hecho, durante años, los profesionales han utilizado registros, cuestionarios, diarios y otros formularios de escritura para ayudar a las personas a recuperarse del estrés y el trauma.
La escritura es una de las herramientas que más nos ayuda a trascender el ciclo de sanación (a mano) y junto a la respiración consciente, aumenta enormemente su poder curativo.
He sido testigo en primera fila (y protagonista) del poder curativo que posee esta herramienta cuando se vuelve hábito y se practica con intención y conciencia.
Por eso creé un journal de sanación. Pautas y guías diarias basadas en los recursos y herramientas con los que trabajo en los procesos: «365 días de regreso a mí. Un viaje de vuelta»
Un viaje de autoindagación, reflexión, autodescubrimiento y sanación. En el que te acompaño a diario, durante 365 días, con preguntas y reflexiones que te embarquen en ese viaje hacia lo más profundo de ti, a ir soltando todo lo que no te pertenece, a ir poniendo luz a esas partes que tuviste que esconder en la sombra, a ir renunciando a la esclavitud de la aceptación de otros, a soltar rencores, culpas y vergüenzas, a volver a cuidarte, a volver a confiar en ti y en tu sabiduría interior.
En definitiva, a conquistar tu territorio interior para volver a sentirte segura siendo tú.
¿Quieres que te acompañe en tu proceso?
Te acompaño en tu proceso: Te acompaño en ese viaje hacia lo más profundo de ti, a ir soltando todo lo que no te pertenece, a ir poniendo luz a esas partes que tuviste que esconder, ir renunciando a la esclavitud de la aceptación de otros, volver a sentirte segura siendo tú. Sentirte adulta, aceptarte y poder darte la incondicionalidad legítima que un día quizás no recibiste y que aún hoy estás necesitando. Pregúntame sin compromiso.
*Todos los procesos son personalizados y adaptados a la persona y sus circunstancias (nadie viene con manual de instrucciones)
Espero de corazón que todo lo que te comparto te sea de gran ayuda e ilumine ahí donde más lo necesites.
Un abrazo lleno de luz y fuerza✨
Manual completo de autosanación: «HERIDA. Comprender y sanar a mi niña interior» Un viaje a tu interior, un mapa de ruta exacto compuesto por 30 capítulos y 14 anexos que te ayudarán a identificar tus propias capas de dolor, de qué se compone cada una de ellas, que entiendas la función que cumplieron y de qué te intentaron e intentan proteger, qué las detona y cuál es su secuencia.Un viaje para ir quitando poco a poco y con mucho cariño, todas esas capas que te separan de tu esencia y puedas al fin descubrir todo lo que eres en realidad. Sentirte adulta, aceptarte y poder darte la incondicionalidad legítima que un día no recibiste y que aún hoy estás necesitando. (Edición revisada, actualizada y ampliada). *Manual para consultantes y terapeutas.
Herida materna: «La Herida Materna. Sanar el dolor del linaje materno». Un camino de vuelta a la génesis de tu herida matriz para comprender y sanar la historia y la pre-historia del origen de tu dolor materno. Reconstruir las estructuras psíquicas y emocionales que te llevarán a expandirte desde la nueva relación que crearás contigo misma desprovista de condicionamientos, lealtades y asuntos que no te pertenecen. *Si eres terapeuta o acompañas a otras personas en su proceso de sanación, con este manual adquieres herramientas, prácticas y recursos guía con las que profesionalizar tu trabajo de acompañamiento a otras personas en el desafío de sanar la relación con mamá.
¡Únete al canal de TELEGRAM! Un espacio en el que te compartiré herramientas y recursos para reflexionar, crecer y evolucionar juntas. Espero que se convierta en esa ventana donde poder encontrar un poquito de luz que ilumine allá donde más oscuro se ve.
Conoce todas las herramientas y recursos que he creado para ti. Comienza el camino del autoconocimiento, aprende a indagar en ti, a observarte, escucharte, atenderte… Comprende porqué ves el mundo como lo ves y todo lo que puedes hacer al respecto. Tienes todo en la pestaña «recursos».
Suscríbete a la newsletter y descárgate el método: «El camino de regreso a mí. un viaje de vuelta». Con este método, te invito a no quedarte en lo obvio, a leer entre líneas, a rascar en la superficie y mirar qué hay detrás de todo lo que te rodea, de tus reacciones, de las experiencias y situaciones que repites y se repiten en tu vida.
Recuerda que en Instagram y Facebook te comparto herramientas a diario.
Puedes escucharme en «SOY HUMANA», el podcast de @tucambiocomienzaaqui en el que cada semana hablamos de todo aquello que nos preocupa a diario y que de alguna manera nos impide ver todo aquello que sí funciona, que sí va y que sí tenemos. En cada episodio hablamos de cómo lidiar con todo eso que, de alguna manera nos bloquea, nos limita y nos hace olvidar que somos humanos.
